Telemedicina.

                                                        TELEMEDICINA


Las telecomunicaciones han originado una revolución tecnológica a finales de este siglo debido a la posibilidad de transmisión a distancia de diversas formas de comunicación digital (texto, sonido e imagen). Estos avances de la ingeniería crean un amplio abanico de herramientas basicas a numerosas ciencias dotándolas de nuevos soportes. 
Se denomina telemedicina a la aplicación de las nuevas tecnologías de la comunicación a la actividad médica y sanitaria. La utilización de la informática y las nuevas tecnologías de transmisión de datos son de alta aplicabilidad en las tareas sanitarias, ya que los sanitarios necesitamos toda la información posible sobre el pasado y el presente del paciente, incluidos datos sobre su entorno vital y profesional.
 Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la telemedicina es «el suministro de servicios de atención sanitaria, en los que la distancia constituye un factor crítico, por profesionales que apelan a las tecnologías de la información y de la comunicación con objeto de intercambiar datos para hacer diagnósticos, preconizar tratamientos y prevenir enfermedades y heridas, así como para la formación permanente de los profesionales de atención de salud y en actividades de investigación y evaluación, con el fin de mejorar la salud de las personas y de las comunidades en que viven».
El cambio tecnológico se ha producido simultáneamente con cambios sanitarios importantes. Desde hace varios años los modelos sanitarios de los países desarrollados se encuentran en revisión continua en un intento de dar respuesta a las exigencias de satisfacer una mayor demanda de servicios de salud, con mejor calidad, haciéndolo compatible con las limitaciones existentes de recursos. Este cambio está guiado por principios tales como poner al paciente en el eje de todas las actuaciones, mejorar la continuidad en la asistencia y la equidad en el acceso. Entre los criterios que guían la actuación se encuentran sobre todo la continuidad de la asistencia; la gestión integrada de procesos y la búsqueda de eficiencia operacional para facilitar la ausencia de errores.
En términos sencillos la telemedicina consiste en la provisión de servicios médicos a distancia usando medios electrónicos y de telecomunicaciones. Desde sus orígenes la motivación principal para su uso ha sido la de facilitar el acceso a los servicios sanitarios desde lugares remotos y aislados, pero, bien es cierto, que dicha motivación está hoy en día obsoleta. Otro motivo típico ha sido su utilización como soporte a los equipos médicos en situaciones de emergencias médicas y de desastres. Sin embargo, cada vez más se considera su capacidad para facilitar el acceso desde cualquier punto a recursos diagnósticos o al conocimiento de especialistas escasos. Entre las áreas de interés creciente están la provisión de cuidados a domicilio a enfermos crónicos y para ancianos así como soporte a cirugía mayor ambulatoria y hospitalización a domicilio. La experiencia muestra que la telemedicina presenta un potencial muy apreciado para educación y formación, evitando costes de tiempo y desplazamientos a los profesionales sanitarios.


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